Descripción
El Noyafa NF605 es un detector profesional de fugas de gas halógeno diseñado para el mantenimiento y reparación de sistemas de refrigeración, aire acondicionado y HVAC. Permite localizar fugas de gases refrigerantes como CFC, HFC, HCFC, R134a, R22, R404a y R410a con alta sensibilidad y precisión. Su diseño portátil, su sensor semiconductor avanzado y sus alarmas visuales y sonoras lo convierten en una herramienta esencial para técnicos en refrigeración y climatización.
Ficha técnica:
Marca: Noyafa
Modelo: NF605
Tipo de gas detectado: CFC, HFC, HCFC, R134a, R22, R404a, R410a y otros refrigerantes halogenados
Principio de detección: sensor semiconductor de alta sensibilidad
Rango de detección: 3 g/año a 6 g/año (ajustable según tipo de gas)
Sensibilidad: regulable en varios niveles
Tiempo de respuesta: menos de 3 segundos
Tiempo de pre-calentamiento: 6 segundos
Alimentación: batería recargable de litio (vía cable USB)
Tiempo de carga: 2 a 3 horas
Clasificación IP: IP40
Indicadores: luces LED y alarma sonora
Longitud del tubo flexible: 35 cm
Dimensiones: 190 mm (alto) × 70 mm (ancho) × 30 mm (profundidad)
Peso: 300 g aproximadamente
Temperatura de trabajo: 0 °C a 50 °C
Humedad máxima de trabajo: 80 %
Especificaciones:
El detector Noyafa NF605 utiliza tecnología de sensor semiconductor que reacciona ante la presencia de gases halogenados en el ambiente. Su control de sensibilidad ajustable permite adaptarse a distintos niveles de concentración de gas y condiciones ambientales. Dispone de alarmas visuales mediante indicadores LED progresivos y alarma sonora que aumenta su frecuencia al acercarse a la fuente de fuga.
Su tubo flexible de 35 cm permite inspeccionar áreas de difícil acceso, como válvulas, uniones y conductos. El equipo no posee pantalla digital, priorizando la detección rápida y directa a través de señales luminosas y auditivas.
Modo de uso:
Cargue completamente la batería antes del primer uso mediante el cable USB incluido.
Encienda el detector y espere de 5 a 10 segundos para que el sensor se estabilice.
Ajuste el nivel de sensibilidad según el entorno de trabajo.
Pase lentamente el sensor cerca de las zonas sospechosas de fuga, como válvulas, conexiones, uniones o serpentinas.
Observe las luces LED y escuche la alarma sonora: la frecuencia y la intensidad aumentan al acercarse a la fuente de fuga.
Una vez finalizada la inspección, apague el dispositivo y guárdelo en su estuche protector.














